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jueves, 26 de abril de 2012

EL SIETE ES EL NUMERO DE LA SUERTE EN PALMA

Si amigos, debe ser un buen número éste, porque cada vez que cae en mis manos un ejemplar de "la crónica de Palma del Rio" me entretengo en contar las veces que sale fotografiado nuestro Alcalde.
Y SIEMPRE SALE SIETE VECES.

Quizás habría que cambiar el nombre a esta cosa que parece el PRAVDA del Psoe Palmeño y llamarlo por ejemplo,
NUMERO SIETE

Tambien el numero siete es un numero muy peliculero: 007, Siete novias para siete hermanos... Espero que todo esto, y tambien el septimo mandamiento solo sea pura coincidencia.

No nos podemos quejar!

-¿Que tal por España?
-No nos podemos quejar...
- Ah, entonces bien,
- No es eso, es que ¡no nos podemos quejar!

Este juego de palabras, aunque en un principio podría pasar por un chiste fácil, es más bien el reflejo triste de una realidad cada vez mas desesperanzadora: En pocos meses hemos pasado de la crisis a la recesión, de un estado de "a verlas venir" a la depresión, de un gobierno de mamandurrias a otro de señoritos imberbes, que lo hacen "todo por la patria", sin saber muy bien qué hacen, aunque quieran hacerlo "como Dios manda", y aunque se sientan obligados a seguir los dictados de la Merkel y la dictadura de los mercados. En suma hemos pasado del estado del bienestar al "ESTADO DEL MALESTAR".

Tantos recortes, tanta discriminación, tantos impuestos y apretones de tuerca a los más débiles , cuando vemos que a los de arriba no les pasa nada, y a los bancos, que son uno los pilares de esta recesión, siguen inflándolos con los tristes euros  que nos quitan a nosotros, nos monta en colera y nos indigna...

Pero ojo, que ahora no terminará la cosa aqui: Ya se comienzan a oir campanas de modificación de la Ley de Huelga, de limitar el derecho de manifestación ( a los quinceemeños que, segun ellos son el enemigo), a limitar el uso de internet... en suma, se acerca una revisión de los derechos y libertades por las que tanto hemos luchado, para reconvertir este deprimido y deprimente Estado de Derecho en un estado policía gobernado realmente por los mercados y por una sarta de inútiles.

Pero eso si, cuando le dices a alguien, es que esto es lo que hemos votado los españoles... rapidamente te contestan, serás tu, porque yo no los he votado! Ahora resulta que nadie los ha votado: que están ahí por gracia de Dios y de la Conferencia Episcopal.

¡Que le vamos a hacer!, tendremos que esperarnos hasta dentro de cuatro años, a ver si la gente vuelve a equivocarse en sentido contrario.